lunes, 25 de febrero de 2013

Implicaciones

     Fomentar el valor de la esperanza en los adolescentes a través de la educación es fundamental para que se animen a buscar todo lo que deseen en la vida. También para que aprendan que es importante no perder la esperanza cuando se sientan agobiados o desanimados por algo que tienen que hacer o que les haga sufrir.

       Educar en la cooperación implica que los alumnos aprendan a compartir aquello que les pertenece y que consideran que puede ser útil aportar para lo que se está realizando, como su tiempo, sus conocimientos.




       Educar para ser justos implica promover en los adolescentes la convicción de que todas las personas son valiosas, poseen los mismos derechos y que el abuso es inaceptable.
     Educar en el dialogo significa que los alumnos además de apreciar la comunicación interpersonal, adquieran habilidades para expresar argumentos adecuadamente y capacidad para regular sus emociones, dando prioridad a las razones frente a las reacciones impulsivas.

Col. Rosalba Vera Casanova

miércoles, 20 de febrero de 2013

Introducción:


    Los procesos de cambio en el adolescente son muy variados, y estos  se ven reflejado en la escuela secundaria, esa  escuela secundaria a la que aman y odian, porque su participación en ella es muy  difícil, todo parece marchar en su contra; la escuela en lugar de ser un lugar atractivo donde ir a desarrollar diferentes aprendizajes, es para ellos un lugar de sacrificios, y el único espacio que siente agradable, es el momento de receso.
    El docente juega un papel importante en esta etapa, ya que  debe  de preocuparse y conocer los intereses de los alumnos, para qué es tos sientan que son comprendidos. Los alumnos siempre notan y se dan cuenta cuales son los buenos maestros, quienes trabajan tomando en cuenta sus intereses, sus inquietudes, sus necesidades.
    Es importante decir que el docente no únicamente se debe  basar a  niveles pedagógicos, sino desarrollar valores y actitudes positivas en los alumnos, para que estos aprendan a reconocerse, valorarse y sobre todo quererse y a partir de esto puedan cumplir con sus expectativas.
    Los adolescentes son vistos como las ovejas negras de la sociedad, son percibidos así por sus conductas, por su comportamiento, por no tener límites  y no medir consecuencias de sus acciones;  pero lo que no se dice  es que el adolescente está lleno de energía y creatividad y que el docente tiene que observarlo, tiene que ver a los grupos de convivencia, sus directrices, su forma de vestir, su forma de aprender, su forma de relacionarse; de esta manera comprenderá su transformación.   
    Por adolescencia entendemos una etapa de la vida que sirve de transición entre la niñez y la vida adulta, se caracteriza por  cambios físicos y corporales, desarrollo de los órganos sexuales y reproductivos, por  crisis conductuales.
    Con todo lo anterior el docente de secundaria no únicamente debe de estar capacitado en su materia, sino en la manera responsable de tratar a un adolescente, considerando siempre que la comunicación es la base para poder ganar confianza con un adolescente.

Col. Yadira Sahagon Velazquez